BMO Field: el estadio que redefinió el futbol en Toronto, Canadá

La evolución del BMO Field refleja una estrategia arquitectónica basada en ampliar, adaptar y optimizar un edificio existente. Con una intervención liderada por Gensler, el estadio incorporó nuevos espacios, una cubierta de gran escala y soluciones que incrementaron su flexibilidad sin modificar su carácter original.

Desde su apertura en 2007, BMO Field de Toronto ha trazado una trayectoria inusual dentro de la arquitectura deportiva contemporánea. Concebido originalmente para impulsar el futbol profesional en Canadá, el estadio evolucionó en menos de una década hasta convertirse en un recinto capaz de albergar la MLS, la Canadian Football League y ahora el máximo torneo de fútbol.

El BMO Field ocupa el terreno donde anteriormente se encontraba el histórico Exhibition Stadium, a orillas del lago Ontario. El proyecto creció mediante intervenciones estructurales sucesivas en lugar de una reconstrucción total.

Interior del salón premium del BMO Field con barra mobiliario contemporneo y vista al estadio.

Un estadio pensado para transformarse

Cuando abrió sus puertas en 2007, el recinto tenía capacidad para poco más de 20,000 espectadores y fue concebido como el primer estadio específico para futbol profesional en Canadá. Su construcción coincidió con el nacimiento del Toronto FC en la Major League Soccer y con la celebración del torneo mundial de futbol Sub-20 ese mismo año.

El diseño inicial privilegiaba la eficiencia presupuestaria sobre la monumentalidad. La estructura principal se resolvió con marcos de acero expuestos y conexiones limpias, utilizando materiales como concreto prefabricado para las gradas y fundaciones reforzadas, lo que permitió mantener una huella flexible y modular. Las tribunas fueron diseñadas como módulos independientes apoyados en una retícula regular, facilitando la adición de nuevas secciones sin tener que demoler elementos existentes.

Detalle de la estructura metlica de la cubierta del BMO Field sobre una de las tribunas.

La ampliación diseñada por Gensler

Entre 2014 y 2016, Gensler, en colaboración con Architects Alliance, desarrolló una renovación que modificó prácticamente toda la experiencia del estadio.

La intervención elevó la capacidad permanente a cerca de 30,000 espectadores e introdujo zonas premium, palcos renovados, áreas de hospitality y el exclusivo Tunnel Club. El Rogers Club se expandió, los vestidores se reinventaron y una pantalla monumental redefinió la experiencia visual. Además, plataformas temporales permiten que el estadio respire y se expanda hasta recibir a 40,000 aficionados en ocasiones especiales.¡Lo mejor del mundo de la arquitectura y el diseño directamente en tu mail!InscribirseIngresa tu dirección de correo electrónico para suscribirte a nuestro newsletter editorial y formar parte del universo AD. Tus datos personales serán tratados de acuerdo con nuestra Convenio de Usuario y Aviso de Privacidad.

Pero la transformación más visible y emblemática fue la llegada de una nueva cubierta, inspirada en la elegancia funcional de los estadios ingleses de la Premier League.

La ampliación recibió el Award of Merit en la categoría Renovation/Restoration de los ENR Global Best Projects 2017, un reconocimiento otorgado a proyectos de ingeniería y arquitectura destacados a nivel internacional.La cubierta que redefinió el edificio

El gran techo metálico se erige como el nuevo emblema arquitectónico de BMO Field, una silueta que redefine su presencia en el paisaje de Toronto.

A diferencia de una cubierta convencional apoyada sobre las tribunas, el sistema descansa sobre cuatro enormes columnas de acero ubicadas en las esquinas exteriores del estadio. Esta solución permitió evitar cargas adicionales sobre la estructura existente y facilitó la construcción mientras el recinto permanecía en operación.

Las enormes cerchas metálicas fueron ensambladas fuera del estadio y posteriormente elevadas con algunas de las grúas sobre orugas más grandes utilizadas en Canadá durante ese periodo.

La cubierta abraza las tribunas este, oeste y sur, mientras el extremo norte se mantiene abierto por decisión deliberada. Más allá de lo constructivo, la cubierta resguarda a casi el 84% de los asistentes del viento y la lluvia, y al mismo tiempo, refleja el sonido de la afición hacia el terreno de juego, mejorando las condiciones acústicas del estadio durante los partidos.

Vista lateral del BMO Field mostrando la estructura de la cubierta y la silueta urbana de Toronto al fondo.

Un estadio para dos deportes

Uno de los mayores retos de la ampliación consistió en adaptar un estadio concebido exclusivamente para el fútbol a las dimensiones del fútbol canadiense.

El campo de la Canadian Football League es considerablemente más largo y ancho que una cancha de fútbol asociación. Para resolver esta diferencia sin sacrificar la cercanía de las tribunas durante los encuentros del Toronto FC, los arquitectos desarrollaron un sistema de gradas removibles en los extremos norte y sur.

Estas estructuras móviles se desplazan o desmontan según la disciplina, permitiendo expandir el terreno para los Toronto Argonauts y, después, recuperar la configuración compacta y vibrante que demanda la MLS.

El proyecto también incorporó sistemas de anclaje ocultos para las porterías de futbol canadiense, así como vestidores independientes para ambos equipos.Una arquitectura que dialoga con Exhibition Place

Aunque el protagonismo visual recae en la estructura metálica del techo, el proyecto también presta atención a su contexto urbano.

La base del estadio recurre a ladrillo, concreto y piedra artificial en una paleta neutra, estableciendo un puente visual con los edificios históricos de Exhibition Place, muchos de ellos testigos de la arquitectura de principios del siglo XX.

A medida que la arquitectura se eleva, el lenguaje se transforma: grandes superficies de acero blanco y vidrio aligeran visualmente el estadio y lo conectan con el horizonte de Toronto y el del lago Ontario.

Esta transición entre materiales tradicionales e industriales evita que el recinto se perciba como un objeto aislado dentro del conjunto histórico.

Área de hospitalidad del BMO Field con comedor barra y terraza con vista directa a la cancha.

Preparado para el torneo internacional de futbol 2026

La siguiente etapa en la evolución del BMO Field responde a los requerimientos del torneo internacional de futbol 2026. Para ello, el estadio incorporó 17,000 asientos temporales en los extremos norte y sur del recinto.

“Además de la incorporación de 17,000 asientos temporales, el estadio incluye una serie de mejoras permanentes, todas diseñadas para optimizar la experiencia de los aficionados”, declaró Danny Pressacco, arquitecto principal de Gensler.

“Esto incluye nuevos espacios de hospitalidad, como 33 palcos privados y un nuevo salón premium en el centro del campo, una cocina ampliada con servicio completo, cuatro nuevas pantallas LED, sistemas audiovisuales mejorados, nueva iluminación deportiva LED y mejoras en los baños existentes. Los jugadores también notarán la ampliación de los vestuarios, tanto locales como visitantes, así como del túnel de acceso y los banquillos”.

Con estas intervenciones, el BMO Field no solo amplía su capacidad de manera temporal. También consolida una serie de mejoras permanentes que refuerzan su papel como uno de los recintos deportivos más importantes de Canadá.

Nota original: https://www.admagazine.com/articulos/bmo-field-toronto-todo-lo-que-tienes-que-saber

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